1.12.08

El viaje culminó, pisando suelo firme mira
al cielo y se pregunta: ¿Regresaré a la tierra de los sueños?
Llega al hogar y le dan la bienvenida, pero ya no lo era.



21.11.08

Se la llevó.


No tener miedo, es algo que normalmente te piden. Olvidarse de todo, normalmente es difícil y dejar de lado lo que alguna vez hirió aún menos.

La mujer que alguna vez decidió ser feliz se levantó con la misma monotonía de siempre, era raro que de aquella manera dejara que la felicidad entera a su vida. Siguió los pasos de siempre, abrió la regadera, dejó el agua fría la acariciara bruscamente y las lágrimas se mezclaron con aquella caricia, era raro, pero no soportaba más. Era obvio, la felicidad que sentía en algún momento se iba a partir, a fin de cuentas solo la sentía no lo era. Sintió algunos pasos y se asustó, la casa ya estaba vacía para ese entonces, los hijos habían partido hacía tiempo y el hombre al cuál se le entregó completamente alguna vez la había abandonado para armar el rompecabezas otra vez en el cielo. María estaba totalmente anonadada sólo atinó a cubrirse con lo primero que encontró y abrió aquella cortina desgastada por él tiempo.

Allí estaba sentado en la cocina esperando que la vida pasara por sus ojos, el café goteaba poco a poco y el aroma inundaba cada rincón de la habitación. Esperó un poco más y se sirvió una taza, era domingo por la mañana y realmente no tenía ganas de seguir adelante, tomó un poco de café y dejó que se resbalara por su garganta corrompida por el tabaco. Vio una cajetilla de cigarrillos y dubitó en prender uno, quería dejar el vicio hacia ya tiempo pero era incapaz de tener la valentía para botar la cajetilla que estaba ahí hacía semanas, sin poder soportar más se acerco, la abrió y asqueado por verlos llenos de moho los arrojó a la basura. La cólera lo invadió sin saber porque derrepente sólo buscaba algún motivo tirado de los pelos para poder soltar la ira que se escondía detrás el niño que aún llevaba dentro.

Fue a visitar a la abuela, ya hacía tiempo que no la veía y debido a los pocos centavos que le caían ella había decidido cortar el teléfono, decía que no era necesario al fin y al cabo quien quisiera hablar realmente con ella la buscaría y así sabría quienes si la necesitaban. Llegó a aquella casa en la que había pasado muchos años de su infancia y tocó por varios minutos la campana de la entrada sin recibir respuesta. Recordó la manera en la que sus padres ingresaban a esa casa cuando la abuela no se dignaba a bajar del segundo piso, así fue que entró y a voz en cuello gritó " Abuela, abuela", no recibía respuesta cosa que le parecía muy raro ya que su voz había sido lo suficientemente fuerte para no agarrar desprevenido a nadie. Un ligero aire rozó sus manos y comprimió su corazón, se preocupó y sin dudar más subió las escaleras de dos en dos, tranquizándose un poco escuchó el sonido de la regadera. Tocó la puerta del baño varias veces solo para alertarla, tampoco recibió respuesta. Abrió la puerta y allí estaba ella, tendida en el suelo ya sin respiración. Corrió hacia ella, abrazándola lloró y lloró sin poder contenerse.

El vacío se hizo presente, las habitaciones estaban llenas de tantas experiencias y sólo se veía el vacío que dejó. Intentó secarla un poco, aunque no sabía para qué si ya se había ido, la recostó en la cama en la que tantas veces había sido arropado cuando era niño. Miró el teléfono desconectado y no supo que hacer, cómo iba a ser capaz de ser portador de semejante noticia. Dejándola acostada, salió de la casa y caminó en aquella larga calle sintiendo que las manecillas del reloj se habían detenido. Llegó a la casa de su madre, con lágrimas en los ojos le preguntaron que había sucedido. Incapaz de dar la mala noticia abrazó a su madre y susurró: La abuela. Empujándolo, corrió hacia aquella casa que a pesar de estar tan cerca no visitaba en mucho tiempo. La encontró recostada en su cama, caminó lentamente e intentando ser fuerte se echó en el regazo de su madre, sin poder más dejó fluir las lágrimas empapando las sábanas que la cubrían.

Los días transcurrieron y el ritual acostumbrado se dio, raro aún el vacío no se había despegado de las paredes ni de las calles para aquellas personas, quizás la culpabilidad los hacía echarse la responsabilidad unos a otros, estaban cegados por la desolación que la vieja mujer había dejado.

Sentirse solo, sensación usual. Dicen que uno nunca lo está, ¿será verdad?

3.11.08

¿Acabará?

Vivir sin deseperación
Grita
Sonreir sin razón
Grita
Pescar sueños
Grita

Le dijeron fría
Ella no lo era
Le dijeron absurda
Ella no lo era
Se dijo ilusa
Aceptó

!HARTA!

Se necesita redireccionar emociones
Se está llegando al fondo.

No se pudo dormir
La paz fue efímera.

Extravió su sonrisa
Encontró su catarsis

¿Será el fin?
Mañana Él lo dirá.

29.10.08

El flaco de blanco.

Lo conocí hace unos años, inmediatamente quedé perdidamente enamorada de él. Era aquél que me llevaba lejos cuando lo necesitaba y absurdamente relajaba mis sentidos que más de una vez eran apabullados por el malestar general que sentía estando en aquella celda llamada habitación.


Estuve siempre a punto de dejarlo, nunca pude el maldito se enraizaba a mi y sólo me pedía una oportunidad más. Los consejos de personas que decían quererme no eran suficientes, simplemente él me cegaba y hacía que encontrara la calma que no estaba dispuesta a perder.

Un día estaba tan ligado a mí que sentía no poder respirar sin él cuando lo único que hacía era quitarmela poco a poco, fue cuando decidí dejarlo para siempre definitivamente me tenía cautiva pero mi vida necesitaba un descanso. Estaba cansada de la esclavitud en la que este me había envuelto inclusive ya era víctima de celos a causa de este, no podía permitir que alguien lo tocara si quiera. Me arrodillé y le pedí que me dejara en paz, lo deseché como la peor escoria pero lo veía en cada esquina, parecía estar arrepentido del daño ocacionado pero simplemente era una máscara mas, todos sabían que sólo me intentaba engañar pero su belleza me enloquecía, su aroma me sacaba del mundo y me sumergía a un mar de sensaciones y emociones que yo era incapaz de conocer sin él. Perdí la cuenta las veces que esa escena sofocadora se repitió, mi vida parecía estar totalmente ligada a él, y desligarme parecía un imposible. Hasta hoy pienso como será posible hacerlo, algún día encontraré la fórmula correcta. ¿Ayuda?

27.10.08

Otoño



Todo era común, las tareas estaban planteadas y sin duda nadie quiso percatarse del cambio ocasionado. Los colores ya se habían ido y las hojas derramadas por doquier llenaban de melancolía las habitaciones de los enfermos que tenían el corazón vendido al olvido. La estación decían que era primavera, pero los girasoles decidieron no salir más mientras que las margaritas se escondían de aquellos locos enamorados que no hacían más que preguntar, las personas obnibuladas no sé daban cuenta que estaban subyugados a lo que lamentablemente era un otoño eterno.
Los niños ya no sabían que eran las canicas, cambiaron controles y cables por la inocencia que sus padres les relataban en cuentos que fueron utilizados para adormecerlos durante las noches en las que todavía se respiraba un aire a esperanza.
La vida no sentía querer seguir, esclavitud que se había propagado por aquella monotonía llegó mas allá de lo que creía sin poder a un final feliz.

26.10.08

Si.

Muchas veces es muy fácil aceptar invitaciones de toda clase y negarse igual, esta ves la invitación se veía tentadora. Realmente era una de aquellas que era muy complicado escaparse, claro esa monotonía llamada sociedad alegaba que era algo común e imprescindible para una persona que llegaba a una cierta edad, las cartas se pusieron sobre la mesa y estuvieron ahí durante casi 6 meses repasándolas y siempre con la convicción que al final terminaría en algo ya predispuesto, al final así debía ser.
Llegó un momento en el cual se puso una última carta sobre la mesa, una oración particular y que llenó la habitación de un aroma a desesperación y confusión. Después de tanto tiempo era imposible que se cambiara de parecer, pero así sucedió. Así transcurrió una semana llena de cólera y desolación al fin y al cabo sólo una persona podría tomar esa decisión.
Ese viernes tan bendito llegó a ser maldecido ya que se aproximaba al día esperado, es ahí cuando la desesperación lleno la habitación una vez más, quien iba a saber que aquella palabra traería a la mente una vez más a esa pregunta que supone una simple respuesta. Una luz intentó secar aquellas lágrimas y sin razón alguna ella comenzó a percibir aquél aroma, sí, esa pequeña luz se desvaneció tal vez un poco pero no lo sentí.
Intentar olvidar ese día no era conveniente, simplemente se debía esperar al siguiente, quizás causaría un poco de angustia, esta vez si estaba justificada . Cuantas horas pasaron, cuantos pensamientos pasaron, igual había un sólo latir que no dejaba en paz. En aquella mañana que comenzó un poco turbulenta y melodiosa a la vez, llegó una señal percibida por alguien más, algo sucia y maltrecha, sentí esa medallita entre mis manos y lo más atinado fue guardarla, aún no entendía lo que me quería decir.
Algo más tranquila, el sol ya estaba preparado para descansar y después de gastar la garganta llegó la primera oración del día, las lágrimas comenzaron a fluir incansablemente y tan sólo con el consuelo de ese hombre hizo que entrara en una razón efímera que se desvaneció con el aviso de aquél amigo lejano. La luz que tanto había iluminado, estaba siendo atacada por esa sensación que se propagaba como una epidemia en aquél lugar, la culpabilidad me invadió y las lágrimas volvieron a fluir sin mesura. Esta vez, si estaba preparada para desistir.
Obligada a escuchar palabras que en ese momento no tenían sentido, el amor a esa luz llevó a guiar la energía que perdió de nuevo a ella. Definitivamente no la podía perder. Las palabras que significaron mucho para muchos, no se alojaron en la memoria. Aquél amigo lejano llevó consigo un mensaje que sería escuchado por la luz. Siendo el mensaje acogido, un grito lleno de energía me estremeció y sólo la pude ver brillar una vez más, llena de felicidad.
Creyendo estar segura de la decisión una vez más, raramente se desvaneció una vez más, la sensación ya era conocida y queriendo evitarla se sintió una presión. Llegó el momento, era momento de aceptar la invitación que hace tantos meses había sido propuesta y lamentablemente, ya era hora de tomar la decisión más adecuada. Pasaron algunos minutos y el tiempo se acabó, tenía que escapar de esa habitación. Salí a analizar lo que tenía que analizar y sentir lo que tenía que sentir, el viento me acariciaba el rostro hasta que llegar a una conclusión, la adecuada para mí.
Al regresar a la habitación, que estaba llena de calma y seguridad, había llegado el momento de poder decir lo que realmente me convenía, con la mano temblorosa se llegó a un buen final. La decisión ya había sido tomada.
Señor, acepto tu invitación. Llévame a la fiesta de la vida contigo.

20.10.08

Encrucijada.

Si la noche terminara
y de mis sueños desaparecieras
es probable que la calma llegaría.

El vacío infinito que llegaría
supondría un daño igual que
ya siquiera se sentiría
al final, no es la primera vez.

Decirte que te vayas
hace que te quedes.
Entonces, ¿Será mejor
pedir tu permanencia?

Largo, no te necesito más.

19.10.08

Atardecer de Octubre.

Fue un buen día, esos que se repiten pocas veces. El sol estaba presente cocinando todo a su paso, así estuvo durante bastantes horas hasta que decidió que era tiempo de descansar. En ese hermoso atardecer, un recuerdo entró por la ventana: Ese atardecer que alguna vez había desperdiciado e imposible de recuperar. Algo más tranquila se le ocurrió algo: "Iré en la busca ese y algún día lo recuperaré".

16.10.08

Llegó.

Indignación, si buena sensación para tanta desilución. Estaba pensando es ese que alguna vez me robó el aliento, ¿decepción? Es probable. Mucha saliva se soltó con mil y un consejos que muchas veces, bueno siempre fueron desechados, es ahí cuando aparece ella de nuevo, esta vez acompañada de la cólera.
Preferí dejar ese cápitulo ahí. Una vez más el tiempo sanará esa sensación que apareció.

15.10.08

Una pelea absurda.

En una esquina la cojudez, despierta y con ganas de luchar.
En otra esquina la razón, cansada y sin ánimos de ganar.
¿Y el corazón? Brillo por su ausencia.

Lucharon por mucho rato, al fin y al cabo ya se sabía quien
iba ser el ganador. La razón no pudo más y se dejó vencer
sin oportunidad de levantarse.

12.10.08

Magnífico.

Esa receta que alguna vez causó felicidad y placer, no fue algo agradable esta vez.
Muchas lágrimas cayeron, la preocupación se presentó en su mirada.
Un abrazo oportuno y un consejo preciso hicieron que la calma llegue una vez más.

Sin más que decir, gracias Rivarola.

Rareza nocturna.

Es tarde, muy tarde. Los ojos ya están cansados y los pies destrozados.
Después de muchas canciones y algunos abrazos, regresa a casa derruida fisicamente.
Se da cuenta de algo: Lo extraña sin razón.

7.10.08

Brownie .

Cansancio natural, un lugar inusual pero ya concido.
La receta parece quedar ahí permanente.
La necesitaba, la encontré.
Perdón si no era necesario, tenía que tenerte aquí.

Hace 15 años no te veo, ahora estarás mas presente
de lo que ya estas cada segundo.

Te necesito.

5.10.08

Le Fabuleux Destin d'Amelie Poulain

"Sin tí las emociones de hoy sólo serían la piel muerta de las pasadas" Hipólito.

Deseo.


Necesitaba desahogarse y sólo más críticas recibió.

Necesitaba salir y una pena de cárcel recibió.

Quería vivir sin ataduras y mil nudos se crearon.

Quería sentirse libre y más normas se crearon.

Rogaba poder seguir y silencio escuchó.

Rogaba no llorar y un río escuchó.

Dijo que no se iba a rendir.

Dijo que no iba a seguir.

2.10.08

Las uniceja.

No sé en que momento comenzó, quizás fue culpa de esa "Rally" tan morada.
No sé que haría sin ellas, llenan de felicidad cada segundo.
No interesa que las vea cada semana, igual sé que igual sólo hace falta unos pocos pasos para encontrarlas a la vuelta de la esquina.

Flaquitas, yo las llevo a la playiita.
Mejores amigas y felices hasta el final.

¿Qué, más puntos rojos?
El triángulo perfecto.

1.10.08

Búsqueda.

Caminaba en un bosque de sueños.
Encontró un nogal un poco marchito
y le preguntó: ¿Vale la pena seguir soñando?
El nogal levantó sus ramas adormecidas, sonrió
y respondió: Si, mi sueño se cumplió.

29.9.08

Para Frida.

Cometió un error habitual y sólo sentía ganas de soñar.
Se sentó delante de esa máquina que muchas veces le había quitado el sueño.
Esa mujer apareció en su mente y se dió cuenta, una vez más, lo maravillosa que era.
Y se dió cuenta que el error habitual comenzó a desaparecer.
Llena de esperanza decidió no voltear y comenzar una ves más.
Frida la había salvado, eso le enseñó lo que era la lealtad.

"Espero que la marcha sea feliz y espero no volver". Frida Kahlo.

¿Desde que momento te convertiste en un modelo?
Ahora eres mas que eso.

28.9.08

Una historia y un gracias.

Dice la historia que ella sabía que él se iba. El ya había iluminado bastante hasta el momento. Una nota mal redactada y escrita a la ligera llevaba con ella una significado muy grande. Necesitaba la respuesta a esa frase que la talló en su corazón, ella intentó responderla a la altura con una frase que significara lo suficiente. Pensó y pensó hasta que en un momento inusual apareció: El agua corría por sus dedos y una caída de pensamientos llegaban a su mente.
En una forma extraña se la entregaron y el agradeció. Nunca se pensó que esa mala redacción cambiara el rumbo de todo.
Desde el inicio esa palabra siempre fue agradable decirla y él enseñó que era bueno escucharla.
Ser una chispa de luz es algo inexplicable y suficiente.

27.9.08

Estación

Preguntarse cómo pasó es absurdo, querer encontrar explicación a la sin razón es algo aún peor. Un silencio y una mirada tímida comenzó todo, una carta y un par de lágrimas dió fin a ese algo. Cuando se necesitó un cliché ahí estuvo y cuando el silencio bastó, quieto permaneció. Secar lágrimas con sarcasmos y sacar risas capaces de calmar la peor de las rabietas con miradas eran su especialidad. La lluvia y los consejos de un conejo fluyeron como un mar sin fin, quieto e interminable.

Años, meses, días transcurrieron después de esa primavera hasta el fin de un verano frío como el hielo. El sentir de dos niños que conocieron el significado de ser amigos quedó en dos corazones, recuerdos escondidos pero visibles al sólo sentir a pesar de una memoria frágil e inmadura. Agradecer muchas veces está de mas pero nunca de menos, pedir perpetuar algo es algo ya hecho y marcado.
Decir mejor amigo muy común, persona importante aún más. Tan sólo él queda mejor.

Algo más.

Tuvo miedo y decidió dar un paso atrás.
Quizo correr pero algo la detuvo.
Volteó y lo vió.
Llena de algo inexplicable preguntó:
¿Desde cuando estás ahí?
Una respuesta usada obtuvo:
Desde antes del ayer.

26.9.08

Desde lejos

"Ante todo buenas tardes" así comenzó Alfredo dándoles la bienvenida a la llamada "Ciudad Fantasma" antes tan llena de vida y ahora súmida en la poca alegría que unos cuantos pobladores le dan.

Olvidada y llena de recuerdos inundados por un río ta maldecido como amado, "La Fantasma" le dió un aire diferente. sintió una sensación que la llenó de nostalgia mas aún cuando el pronunció ese apellido hasta ahora guardado o tal vez escondido en esa parte tan témida de su memoria, no supo si sólo fue un nudo en la garganta o quizás una carraspera pasajera. Le pidió serenidad a su baúl de recuerdos y caminó hasta el ocaso que se escondía a través de esas columnas derruidas por el paso del tiempo.

Escuchó una frase que le hizo olvidar lo ocurrido "Ojalá me permita molerle su culantro". Es irónico pensar que ese moreno criado en el campo podía ser parte de una familia perdida y aborrecida para esa mujer de cabellos largos.

Necesitó desahogarse y sólo recibió una risa tonta y algo incomprendida, las lágrimas inundaron su corazón pero no las hizo aflorar, no iba a dañar una hermosa travesía con unas lágrimas llenas de dolor por una persona que nunca estuvo.

Miró al cielo y le pidió a Él su petición habitual: Paz. Un tanto hipócrita con sus emociones corrió hacia la felicidad efímera y entre pucheritos de violetas y jazmines intentó esconder una vez más a ese que se fue y nunca regresará.

23.9.08

Cuando ella se fué

Pareciera que el verano trae un goce y pide sólo alegría, hay veces que ese verano tan anhelado se convierte en un Hades que sólo causa dolor. En medio de llantos y alucinaciones la confusióninvade cada rincón de esos corazones, los abraza y se transforma en un dolor conjunto que no quiere dar marcha atrás.

Una presión en la cabeza, un desmayo repentino, una niña en casa esperando su sostén; todo tan rápido que no deja ni respirar. La preocupación de una madre y el adiós de una hija, ese adiós sin carta, sin un aviso oportuno que deja en la desolación.

Verla es sus sueños, pedirle que se quede y no poder hacer algo, así lo pida toda la fuerza de su ser, verla desvanecerse como el ocaso diciéndole adiós a ese verano y dándole la bienvenida a un invierno eterno.

Porqué la dejó si ella ni la conoció, es acaso que no debía estar es su vida, preguntas que estuvieron a lo largo de una vida sin encontrar una respuesta correcta. Ella no sabía que era correcto simplemente el abrigo de esa confusión no la dejaba ver la claridad de aquellainjusticia que sólo era un hecho que debía pasar.

El tiempo pasará, el dolor no cesará. Se quedará silencioso y constante y en momentos que la necesite esos recuerdos aparecerán y de silencioso pasará a ruidoso y abrumador.

22.9.08

Oscuridad

Fue un día muy largo, cansado y derrepente sin sentido.
Acabó por terminar el día con los parpados pesados y sólo con ganas de clausurarse. Intentó caminar unos pasos que parecieron kilómetros hasta que encontró su ansiado descanso.
Algo raro pasó, sus ojos dejaron de ver por unos segundos la profunda oscuridad que la noche fría provocaba la dejó ciega. El miedo la llenó, fue una sensación extraña ahí fue cuando la entendió. Raro pero pasó, pidió que la luz regresara y es ahí cuando ese faro apareció. Otra vez esa mente desdichada y quizás revuelta decidió envolverse en un sin fin de pensamientos y olvidar esos instantes sofocantes.

Derrepente pasaron minutos y una opresión en el pecho hizo que diera un brinco, no era la primera vez que sucedía eso. La confusión se apareció en la habitación, ¿por qué otra vez? No era momento para pensar más allá de lo obvio, sin mas ni mas un sueño extraño la llevó a volar y a olvidar lo que era hasta ese momento un día fatal.

Gracias

Viernes en la tarde, intentando redactar algo así como un buen viaje.
Intenta dialogar con su mente para encontrar una palabra menos usada, no la encuentra.
Harta de lo mismo, dispuesta a buscar algo diferente nada encontró.
Se puso a pensar en esa palabra tan mal usada pero desbordante de sentimientos.
Una conclusión llega a esa mente tan saturada: No hay nada mejor que agradecer sinceramente.
Es así que transcurren estos días.


Por ahora.

Gracias Dios mío por este nuevo día que está a punto de comenzar.

Un saludo.

Sería fácil huir de todo. Esta vez no, esta vez será mejor no dar marcha atrás.
El camino donde las piedras y tormentas abundan pero al fin y al cabo te dan algo más adelante.
Ante todo, buenas noches.