12.10.08

Magnífico.

Esa receta que alguna vez causó felicidad y placer, no fue algo agradable esta vez.
Muchas lágrimas cayeron, la preocupación se presentó en su mirada.
Un abrazo oportuno y un consejo preciso hicieron que la calma llegue una vez más.

Sin más que decir, gracias Rivarola.

1 comentario:

Majo. dijo...

Nuestros Papis son simplemnt....TODO