29.10.08

El flaco de blanco.

Lo conocí hace unos años, inmediatamente quedé perdidamente enamorada de él. Era aquél que me llevaba lejos cuando lo necesitaba y absurdamente relajaba mis sentidos que más de una vez eran apabullados por el malestar general que sentía estando en aquella celda llamada habitación.


Estuve siempre a punto de dejarlo, nunca pude el maldito se enraizaba a mi y sólo me pedía una oportunidad más. Los consejos de personas que decían quererme no eran suficientes, simplemente él me cegaba y hacía que encontrara la calma que no estaba dispuesta a perder.

Un día estaba tan ligado a mí que sentía no poder respirar sin él cuando lo único que hacía era quitarmela poco a poco, fue cuando decidí dejarlo para siempre definitivamente me tenía cautiva pero mi vida necesitaba un descanso. Estaba cansada de la esclavitud en la que este me había envuelto inclusive ya era víctima de celos a causa de este, no podía permitir que alguien lo tocara si quiera. Me arrodillé y le pedí que me dejara en paz, lo deseché como la peor escoria pero lo veía en cada esquina, parecía estar arrepentido del daño ocacionado pero simplemente era una máscara mas, todos sabían que sólo me intentaba engañar pero su belleza me enloquecía, su aroma me sacaba del mundo y me sumergía a un mar de sensaciones y emociones que yo era incapaz de conocer sin él. Perdí la cuenta las veces que esa escena sofocadora se repitió, mi vida parecía estar totalmente ligada a él, y desligarme parecía un imposible. Hasta hoy pienso como será posible hacerlo, algún día encontraré la fórmula correcta. ¿Ayuda?

27.10.08

Otoño



Todo era común, las tareas estaban planteadas y sin duda nadie quiso percatarse del cambio ocasionado. Los colores ya se habían ido y las hojas derramadas por doquier llenaban de melancolía las habitaciones de los enfermos que tenían el corazón vendido al olvido. La estación decían que era primavera, pero los girasoles decidieron no salir más mientras que las margaritas se escondían de aquellos locos enamorados que no hacían más que preguntar, las personas obnibuladas no sé daban cuenta que estaban subyugados a lo que lamentablemente era un otoño eterno.
Los niños ya no sabían que eran las canicas, cambiaron controles y cables por la inocencia que sus padres les relataban en cuentos que fueron utilizados para adormecerlos durante las noches en las que todavía se respiraba un aire a esperanza.
La vida no sentía querer seguir, esclavitud que se había propagado por aquella monotonía llegó mas allá de lo que creía sin poder a un final feliz.

26.10.08

Si.

Muchas veces es muy fácil aceptar invitaciones de toda clase y negarse igual, esta ves la invitación se veía tentadora. Realmente era una de aquellas que era muy complicado escaparse, claro esa monotonía llamada sociedad alegaba que era algo común e imprescindible para una persona que llegaba a una cierta edad, las cartas se pusieron sobre la mesa y estuvieron ahí durante casi 6 meses repasándolas y siempre con la convicción que al final terminaría en algo ya predispuesto, al final así debía ser.
Llegó un momento en el cual se puso una última carta sobre la mesa, una oración particular y que llenó la habitación de un aroma a desesperación y confusión. Después de tanto tiempo era imposible que se cambiara de parecer, pero así sucedió. Así transcurrió una semana llena de cólera y desolación al fin y al cabo sólo una persona podría tomar esa decisión.
Ese viernes tan bendito llegó a ser maldecido ya que se aproximaba al día esperado, es ahí cuando la desesperación lleno la habitación una vez más, quien iba a saber que aquella palabra traería a la mente una vez más a esa pregunta que supone una simple respuesta. Una luz intentó secar aquellas lágrimas y sin razón alguna ella comenzó a percibir aquél aroma, sí, esa pequeña luz se desvaneció tal vez un poco pero no lo sentí.
Intentar olvidar ese día no era conveniente, simplemente se debía esperar al siguiente, quizás causaría un poco de angustia, esta vez si estaba justificada . Cuantas horas pasaron, cuantos pensamientos pasaron, igual había un sólo latir que no dejaba en paz. En aquella mañana que comenzó un poco turbulenta y melodiosa a la vez, llegó una señal percibida por alguien más, algo sucia y maltrecha, sentí esa medallita entre mis manos y lo más atinado fue guardarla, aún no entendía lo que me quería decir.
Algo más tranquila, el sol ya estaba preparado para descansar y después de gastar la garganta llegó la primera oración del día, las lágrimas comenzaron a fluir incansablemente y tan sólo con el consuelo de ese hombre hizo que entrara en una razón efímera que se desvaneció con el aviso de aquél amigo lejano. La luz que tanto había iluminado, estaba siendo atacada por esa sensación que se propagaba como una epidemia en aquél lugar, la culpabilidad me invadió y las lágrimas volvieron a fluir sin mesura. Esta vez, si estaba preparada para desistir.
Obligada a escuchar palabras que en ese momento no tenían sentido, el amor a esa luz llevó a guiar la energía que perdió de nuevo a ella. Definitivamente no la podía perder. Las palabras que significaron mucho para muchos, no se alojaron en la memoria. Aquél amigo lejano llevó consigo un mensaje que sería escuchado por la luz. Siendo el mensaje acogido, un grito lleno de energía me estremeció y sólo la pude ver brillar una vez más, llena de felicidad.
Creyendo estar segura de la decisión una vez más, raramente se desvaneció una vez más, la sensación ya era conocida y queriendo evitarla se sintió una presión. Llegó el momento, era momento de aceptar la invitación que hace tantos meses había sido propuesta y lamentablemente, ya era hora de tomar la decisión más adecuada. Pasaron algunos minutos y el tiempo se acabó, tenía que escapar de esa habitación. Salí a analizar lo que tenía que analizar y sentir lo que tenía que sentir, el viento me acariciaba el rostro hasta que llegar a una conclusión, la adecuada para mí.
Al regresar a la habitación, que estaba llena de calma y seguridad, había llegado el momento de poder decir lo que realmente me convenía, con la mano temblorosa se llegó a un buen final. La decisión ya había sido tomada.
Señor, acepto tu invitación. Llévame a la fiesta de la vida contigo.

20.10.08

Encrucijada.

Si la noche terminara
y de mis sueños desaparecieras
es probable que la calma llegaría.

El vacío infinito que llegaría
supondría un daño igual que
ya siquiera se sentiría
al final, no es la primera vez.

Decirte que te vayas
hace que te quedes.
Entonces, ¿Será mejor
pedir tu permanencia?

Largo, no te necesito más.

19.10.08

Atardecer de Octubre.

Fue un buen día, esos que se repiten pocas veces. El sol estaba presente cocinando todo a su paso, así estuvo durante bastantes horas hasta que decidió que era tiempo de descansar. En ese hermoso atardecer, un recuerdo entró por la ventana: Ese atardecer que alguna vez había desperdiciado e imposible de recuperar. Algo más tranquila se le ocurrió algo: "Iré en la busca ese y algún día lo recuperaré".

16.10.08

Llegó.

Indignación, si buena sensación para tanta desilución. Estaba pensando es ese que alguna vez me robó el aliento, ¿decepción? Es probable. Mucha saliva se soltó con mil y un consejos que muchas veces, bueno siempre fueron desechados, es ahí cuando aparece ella de nuevo, esta vez acompañada de la cólera.
Preferí dejar ese cápitulo ahí. Una vez más el tiempo sanará esa sensación que apareció.

15.10.08

Una pelea absurda.

En una esquina la cojudez, despierta y con ganas de luchar.
En otra esquina la razón, cansada y sin ánimos de ganar.
¿Y el corazón? Brillo por su ausencia.

Lucharon por mucho rato, al fin y al cabo ya se sabía quien
iba ser el ganador. La razón no pudo más y se dejó vencer
sin oportunidad de levantarse.

12.10.08

Magnífico.

Esa receta que alguna vez causó felicidad y placer, no fue algo agradable esta vez.
Muchas lágrimas cayeron, la preocupación se presentó en su mirada.
Un abrazo oportuno y un consejo preciso hicieron que la calma llegue una vez más.

Sin más que decir, gracias Rivarola.

Rareza nocturna.

Es tarde, muy tarde. Los ojos ya están cansados y los pies destrozados.
Después de muchas canciones y algunos abrazos, regresa a casa derruida fisicamente.
Se da cuenta de algo: Lo extraña sin razón.

7.10.08

Brownie .

Cansancio natural, un lugar inusual pero ya concido.
La receta parece quedar ahí permanente.
La necesitaba, la encontré.
Perdón si no era necesario, tenía que tenerte aquí.

Hace 15 años no te veo, ahora estarás mas presente
de lo que ya estas cada segundo.

Te necesito.

5.10.08

Le Fabuleux Destin d'Amelie Poulain

"Sin tí las emociones de hoy sólo serían la piel muerta de las pasadas" Hipólito.

Deseo.


Necesitaba desahogarse y sólo más críticas recibió.

Necesitaba salir y una pena de cárcel recibió.

Quería vivir sin ataduras y mil nudos se crearon.

Quería sentirse libre y más normas se crearon.

Rogaba poder seguir y silencio escuchó.

Rogaba no llorar y un río escuchó.

Dijo que no se iba a rendir.

Dijo que no iba a seguir.

2.10.08

Las uniceja.

No sé en que momento comenzó, quizás fue culpa de esa "Rally" tan morada.
No sé que haría sin ellas, llenan de felicidad cada segundo.
No interesa que las vea cada semana, igual sé que igual sólo hace falta unos pocos pasos para encontrarlas a la vuelta de la esquina.

Flaquitas, yo las llevo a la playiita.
Mejores amigas y felices hasta el final.

¿Qué, más puntos rojos?
El triángulo perfecto.

1.10.08

Búsqueda.

Caminaba en un bosque de sueños.
Encontró un nogal un poco marchito
y le preguntó: ¿Vale la pena seguir soñando?
El nogal levantó sus ramas adormecidas, sonrió
y respondió: Si, mi sueño se cumplió.