22.9.08

Oscuridad

Fue un día muy largo, cansado y derrepente sin sentido.
Acabó por terminar el día con los parpados pesados y sólo con ganas de clausurarse. Intentó caminar unos pasos que parecieron kilómetros hasta que encontró su ansiado descanso.
Algo raro pasó, sus ojos dejaron de ver por unos segundos la profunda oscuridad que la noche fría provocaba la dejó ciega. El miedo la llenó, fue una sensación extraña ahí fue cuando la entendió. Raro pero pasó, pidió que la luz regresara y es ahí cuando ese faro apareció. Otra vez esa mente desdichada y quizás revuelta decidió envolverse en un sin fin de pensamientos y olvidar esos instantes sofocantes.

Derrepente pasaron minutos y una opresión en el pecho hizo que diera un brinco, no era la primera vez que sucedía eso. La confusión se apareció en la habitación, ¿por qué otra vez? No era momento para pensar más allá de lo obvio, sin mas ni mas un sueño extraño la llevó a volar y a olvidar lo que era hasta ese momento un día fatal.

1 comentario:

Unknown dijo...

Basta una luz, para sonreír.