5.4.09

Frustración.

.Es hora de comenzar una vez más, así llega. El cerebro saturado, lleno de números y sin ganas de continuar. La frustración me contempla con esos ojos depravados. Ella me conoce, sin embargo, la vergüenza me esconde entre sus vestidos recatados llenos de pecado.

Me buscan, más ni mi rastro es encontrado, mis ganas de continuar se evaporan cual colonia barata que ni fragancia de sueños deja. Los ojos cansados y las manos débiles que al coger un lápiz tan sólo piden piedad de no ser utilizadas.

Siento que tal vez ha llegado una vejez prematura, las experiencias vividas en una intensidad fuera de lo común han hecho que aquél espíritu sea carcomido en poco tiempo.

Desde fórmulas hasta nombres raros de cosas que quizás ni interesan llenan cada rincón de esas hojas que sólo trasmiten temor. Temor que llega con aquél hombre viejo que tan sólo quiere difundirlo.

1500 horas, la práctica concluyó.

No hay comentarios: